martes, 31 de octubre de 2006

Responsabilidad subsidiaria del Estado: paternidad del Estado subsidiaria.



Aragón Liberal

31/10/06

Los primeros hijos nacidos de fecundaciones artificiales son ya adultos y muy bien podrían reclamar una responsabilidad subsidiaria al Estado por el hecho de haberlos llamado a la vida.

Nuevo concepto sobre el que se debería empezar a trabajar. Los primeros hijos nacidos de fecundaciones artificiales son ya adultos y muy bien podrían reclamar una responsabilidad subsidiaria al Estado por el hecho de haberlos llamado a la vida.

Me explico. Padre es el que engendra, el que genera una nueva vida, la vida del hijo. Aporta su material genético o bien se compromete como padre adoptivo a tratar al hijo como si fuera el padre biológico. Existe esa obligación por parte del padre: atender afectivamente a su hijo y también económicamente.

Ahora trasladamos este concepto al Estado que genera unas leyes en virtud de las cuales la fecundación artificial se realiza. Se me dirá que no aporta material biológico. Pero esto no es cierto. Aporta el material biológico que posee como propio (de donaciones o bien mediante adquisición económica). Luego el material biológico que utiliza es suyo, de su propiedad.

Así, un Estado que habilita los medios legales, materiales y la asistencia médico científica necesaria para llamar a la vida a un nuevo ser, que aporta un material biológico de su propiedad es, con toda claridad un padre. Muchos hombres ricos e influyentes han tenido que pagar durante toda su vida las alegrías de un momento. ¿Por qué el Estado, que es mucho más rico que cualquier particular, no?

Estoy hablando del colectivo de madres solteras que durante estos años últimos han sido madres por este procedimiento. Ahora deberían unirse y reclamar al Estado, para sus hijos, esa paternidad libremente contraída.Estoy hablando de esos hijos nacidos de experimentos con ellos, tratados como “conejos de laboratorio”. Ahora deberían de reclamar sus derechos. Y estoy obviamente pensando en el futuro porque no se puede blandir la enseña de “libertad”, por muy en pro de la ciencia que sea, sin estar seguros de poder afrontar las consecuencias de actos que pueden afectar a otros seres humanos.Exijamos pues, la paternidad subsidiaria del Estado en los procesos de fecundación artificial.

El sobrino de Atilano Nicolás

No hay comentarios: