jueves, 28 de septiembre de 2006

Universidad, inteligencia, fe (II)

Aragón Liberal (Enviado por: R.Q.) , 28/09/06

El discurso de Ratisbona significa una vuelta a los orígenes genuinos de la Iglesia. Benedicto XVI encuadra perfectamente su planteamiento.



Cuando leemos cualquier cosa, la tendencia natural es encuadrar lo que leemos dentro de nuestros esquemas mentales. Me di cuenta de que este discurso dice algo diferente cuando percibí que el Papa en ningún momento habla de Teología y Filosofía (ciencia). Habla de inteligencia y Ciencia, por una parte, y de inteligencia y Teología por otra. Esta es una cuestión compleja, y me referiré a ella más adelante. Pero es, precisamente, esta cuestión la que hace que el discurso de Ratisbona tenga una importancia trascendental. La prueba más evidente de que la tiene es que lanzan veneno por su boca todos los enemigos de la inteligencia. Tanto los que se han manifestado en contra con una violencia fuera de toda razón, como los se han manifestado aparentemente a favor, con una hipocresía repugnante.El discurso responde perfectamente al título "Fe, razón y universidad. Recuerdos y reflexiones". El primer tema es la fe, después de la razón (la inteligencia), y ambas cosas en el contexto de la Universidad. Pues la Universidad, universitas studiorum, el estudio de todas las cosas, es una creación de la Iglesia. Superada por la fe la oposición de las religiones paganas al desarrollo del ser humano, la Iglesia pudo crear una institución en la que se cultivan todos los conocimientos, especialmente el más importante, el conocimiento de Dios.

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